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El origen del tequila y los 400 pechos de la diosa Mayahuel


Escrito por Inés Pavón+

Si pensamos en tequila quizás nos venga a la cabeza un lagarto encerrado en una botella, Mexico lindo o mañanas tristes tras noches alegres. Pero, ¿qué sabemos del origen de esta bebida?

 
Bebida mestiza, de materia prima mexicana y método de producción originalmente español, de historia rodeada de sincretismo, leyendas y mitos. Encontramos el origen del tequila en la planta llamada "agave tequilana Weber variedad azul”, o maguey, en lengua náhualt, planta sagrada y reverenciada durante milenios por nahuas y mexicas. De la cocción del corazón de esta planta se obtienen los mostos que, destilados, dan lugar al tequila blanco. Pero, tradicionalmente, sus usos eran múltiples. Sus hojas eran los techos de las construcciones mexicas; sus cenizas, sus jabones; su savia, el desinfectante de sus heridas; sus fibras componían sus ropajes y sus cuerdas; y sus espinas se convertían en agujas y punzones. Y, con lo más puro del maguey o mezcal, obtenían el sagrado pulque, nuestro tequila y la leche de la diosa Mayahuel.

El origen del tequila

 
Cuenta una de las múltiples leyendas sobre el origen del tequila que, el dios del viento Ehécatl-Quetzalcóalt convenció a la virgen Mayahuel para que, juntos, bajasen a la tierra para convertirse en un árbol de dos ramas. Accediendo ella a su petición, la pareja se transformó en árbol pero, cuando la abuela de Mayahuel, un demonio de las estrellas, lo descubrió, quemó el árbol y dio sus astillas a los demonios. De los restos, nacería el primer agave.
 
Es por esto que Mayahuel es el símbolo de la fecundidad de la tierra, es la diosa de los 400 pechos, de los que brota el pulque, con el que alimenta a sus hijos, los centzib totochitin, los Cuatrocientos Innumerables de la embriaguez. Por todo ello, las culturas indígenas veneraban el agave, fruto de la unión de cielo y tierra, símbolo de lo femenino, de la fecundidad, de la vegetación y sus ciclos, presencia celestial en la tierra, llegando a ser considerado como la representación física de la luna. Esto último, la estrecha relación entre el agave y la luna tuvo, de hecho, una fuerte repercusión en los valores de las civilizaciones Mesoamericanas.
 
Resultado de esta divinización del agave, la embriaguez estaba castigada con la muerte, por lo que el consumo del maguey se reservaba a los dioses, a los sacerdotes, a los ancianos y a las parturientas. Sólo en festividades muy señaladas el pulque se compartía con el pueblo y, fue en una de estas contadas ocasiones cuando Montezuma II compartió el pulque con Hernán Cortés, tras confundirlo con el dios Quetzakcóalt. No se sabe si tras esta experiencia fue, cuando los españoles comenzaron a destilar el pulque en alambiques para producir lo que, hoy, llamamos tequila.
 
Fue durante la colonización cuando el mayahuel comenzó a llamarse Tezcatlipoca, raíz más próxima a la actual. La colonización, como en todo, pasó factura a la producción de agave, primero con fuertes gravámenes impositivos, para después ser prohibida por el rey Carlos III, en un intento de  minar la competencia de los licores y vinos españoles. No sería hasta el siglo XVIII, cuando Fernando IV levantaría la restricción, popularizándose su consumo entre los habitantes de la Nueva España. La primera gran destilería de tequila data de principios del XIX y su exportación hacia los Estados Unidos despuntó con la segunda guerra mundial. A partir de los años 90, comenzaría el imparable crecimiento de la industria que lo llevaría a una expansión más allá de las fronteras americanas.
 
Así que recordad, la próxima vez que saboreéis el tequila reposado, pensad en que estáis ante una bebida sagrada, reservada, en su tiempo, para los más privilegiados. Respetad el momento y sentid cómo esa unión celestial sigue presente en cada gota de esta bebida mexica.

Referencias:


Academia Mexicana del tequila

Blog DiosaMayahuel

"De Mayahuel a Tezcatlipoca"

"Tequila, Regalo de la diosa"




Escrito el  23 Jul 2014 19:27  -  Enlace permanente

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